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Entrevista con Enrique de Sendagorta, fundador y presidente de honor de SENER, y Andrés Sendagorta, vicepresidente de SENER

Enrique de Sendagorta (izquierda) es también presidente de la Fundación SENER, y Andrés Sendagorta (derecha), miembro de su patronato.

Enrique de Sendagorta (izquierda) es también presidente de la Fundación SENER, y Andrés Sendagorta (derecha), miembro de su patronato.

¿Qué entendemos en SENER por responsabilidad corporativa?

Enrique de Sendagorta: SENER nació con una clara vocación de servicio social que plasma en todos sus trabajos e iniciativas. Somos una empresa comprometida con nuestros profesionales, accionistas y clientes, por extensión también con la sociedad y el medio ambiente.

Andrés Sendagorta: Mi padre y mi tío Enrique me inculcaron, que el objetivo principal de SENER es prestar un servicio a la sociedad. La responsabilidad corporativa es inherente a la propia actividad de la compañía y que ambas cuestiones estén entrelazadas nos permite pensar y desplegar una política de acciones socialmente responsables.

¿La forma de ser y actuar de la familia Sendagorta orienta esa responsabilidad?

E.S.: Las familias que formamos parte de SENER estamos muy comprometidas tanto con su actividad, como con las iniciativas de responsabilidad corporativa ya de la compañía ya de sus personas. En SENER, debemos ser extremadamente garantistas y muy conscientes de que, en una empresa como la nuestra, tenemos una responsabilidad tremenda. Hay muchas personas, familias o entidades que dependen de nuestro buen hacer. El espíritu de servicio ya estaba implícito en los orígenes de SENER y fue semilla, años más tarde, de la Fundación SENER.

¿Qué opinión le merecen las acciones sociales llevadas a cabo por las personas de SENER en Marruecos, en Sudáfrica y en otros lugares?

A.S.: Un ingeniero es aquel que acerca los adelantos de la ciencia a la sociedad. Hacer bien nuestro trabajo de por sí ya constituye una aportación importante. Con el paso del tiempo, SENER se ha convertido en una compañía expedicionaria que echa raíces allí donde está. Si además nuestras personas llevan a cabo acciones sociales en los países donde trabajan, reforzando la razón de ser de su presencia en ellos, debemos reconocerles una labor encomiable y agradecérsela. Son un ejemplo.

E.S.: En Uarzazat (Marruecos) existe la necesidad de ir construyendo ciudad. La huella de SENER y de sus personas ha de ser buena y la tendencia, no ser otra que la de hacer el bien, que se recuerde lo bien hecho y que el compañerismo se haga grande.

¿Podrían hablarnos de otros proyectos similares?

A.S.: Hay algunos relacionados con la tecnología, como el de las personas de SENER que en su tiempo libre desarrollaron, en colaboración con la Fundación NIDO, una silla de ruedas con características especiales para facilitar los desplazamientos a niños afectados con espina bífida. El alma de SENER nos alimenta para saber evolucionar en nuestra relación con el prójimo y así echar una mano aquí y en sitios más remotos.

¿Por qué se decidió que SENER debía obtener el certificado EFR?

A.S.: Fue una iniciativa promovida por José Manuel Losada. Es una certificación que reconoce la preocupación de las empresas por la conciliación y la igualdad, por el desarrollo profesional, la formación, la salud de las personas… SENER cuenta, desde el año 2009, con el sello de Empresa Familiarmente Responsable (EFR) de la Fundación Másfamilia. Las sociedades evolucionan y nosotros no podemos ni queremos estar ajenos. Facilitar determinadas condiciones en el trabajo no solo tiene una vertiente moral, también la de atraer a los mejores ingenieros y permitirles que puedan desarrollar su actividad creativa en un ámbito laboral adecuado, compatible con el equilibrio entre la vida laboral y familiar.

¿Cómo surgió la idea de crear la Fundación SENER?

E.S.: Surgió de una forma natural. Cuando se crea una empresa siempre hay una finalidad. Al principio no había más visión que la de hacer ingeniería, pero poco a poco fue tomando forma y cayendo por su propio peso. En el año 2002, la familia Sendagorta y SENER pusimos en marcha la Fundación SENER con el objetivo de promover iniciativas y actividades basadas en dos principios: contribuir al servicio social de la comunidad, mediante la formación de personas, y desarrollar el carácter socialmente responsable de la actividad profesional. Siempre he pensado que las grandes cosas se logran juntado otras pequeñas.

¿Quiénes forman parte del patronato de la Fundación SENER?

E.S.: El patronato de la Fundación está compuesto por nueve miembros, todos ellos técnicos o catedráticos y profesores de universidad. Yo ejerzo como presidente y José María Menéndez Rubio como vicepresidente. Entre los vocales se encuentran el presidente de SENER, Jorge Sendagorta, el vicepresidente de SENER, Andrés Sendagorta, Itziar Urrutia y Juan Seijas, también de SENER, además de otros profesionales externos de la talla de José María Bastero, Andrés Monzón y Álvaro Giménez Cañete.

¿Qué otras aspiraciones tiene la Fundación SENER a medio-largo plazo, qué deberá aportar al conjunto de SENER y de sus personas?

E.S.: La Fundación SENER tiene que estar lo más cerca posible de los problemas, debe hacer todo lo que esté en su mano por mejorar el diálogo en el mundo tecnológico. Ha de asegurarse de que estemos haciendo el bien.

A.S.: Nos debemos plantear que la Fundación se acerque más a SENER y SENER a la Fundación y que el futuro más próximo pasa por mejorar el plan de becas y colaborar con más universidades en España y en el resto de países en los que estamos presentes.

¿De qué logros puede estar más orgullosa la Fundación SENER?

E.S.: Nos llegan buenos ecos de lo que se dice de SENER. Con medios muy limitados, hemos conseguido logros con una importante repercusión en lugares donde la compañía opera. Devolver a la sociedad una parte de lo que recibimos es un orgullo, seguimos aprendiendo y estamos convencidos de que hay que buscar la calidad y la excelencia en el largo plazo.

A.S.: SENER es una empresa peculiar, con una naturaleza plenamente multidisciplinar: hacemos puentes, barcos, plantas energéticas, trabajamos en el espacio… y donde puede existir una cierta tendencia a pensar que cada uno está centrado únicamente en sus capacidades tecnológicas y en su mercado. En SENER, sabemos combinar las tecnologías que dominamos como otros no pueden. Trabajar esas fuerzas centrípetas nos une como equipo y como empresa. La Fundación tiene la capacidad de cohesionarnos para mirar todos en la misma dirección.

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Enrique de Sendagorta. Andrés Sendagorta.

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